Vera Icona Domini – El verdadero rostro de Dios
Año 2025
Autor: Miguel Ángel Dorantes Romero
Técnica: Cianotipia sobre tela
Inspiración: Revelado analógico siguiendo técnicas del siglo XIX. Se recrea, por tanto, la imagen que tuvo el Señor de forma primitiva y como lo vemos en las primeras fotografías que se conservan. Los ojos están cerrados, siguiendo modelos de grabados antiguos y en el Santo Rostro de la Sábana Santa.
Año 2024
Autor: Rafael Marín Díaz.
Técnica: Mixta. Óleo y acrílico sobre lienzo moreno.
Inspiración: Una pintura al señor.
Año 2023
Autor: Francisco Ariza Cerrato.
Técnica: Acuarela y bolígrafo sobre tela de algodón.
Inspiración: Plasmar una visión etérea pero abrumadora del rostro de Jesús Nazareno. Resaltar la fuerza de sus facciones al salir de un plano de tinieblas, tal y como resurgirá de la tinieblas al tercer día.
Año 2022
Autor: Antonio Barrera Marín.
Técnica: Mixta. Pintura acrílica, tinta, grafito y pintura en spray sobre lino blanqueado sin imprimación.
Inspiración: La santa faz realizada representa la cara de nuestro Señor desde un modo figurativo, intentando que sea lo más parecida posible a la cara de este Titular de la Hermandad de los Dolores y alejándose del simbolismo, buscando el impacto a través de la simplicidad, realizando para ello un ejercicio de síntesis gráfica. Para conseguir este efecto, el autor simplifica al máximo las facciones del rostro del Nazareno, casi como un stencil de una pintura de grafiti, buscando un fuerte contraste entre el color crudo de la tela y los tonos tierra y negros de la pintura, casi carente de detalles y de color. Este contraste es intencionado, para intentar de que se vea bien la cara del Señor en la oscuridad de la madrugada cuando procesiona en las manos de Santa Mujer Verónica y para que sea bien identificada la cara del Señor de un solo golpe de vista.
Año 2021
Autor: Francisco Javier Caballero Sánchez.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Inspiración: la Santa Faz se inspira en el rostro de la Sábana Santa de Turín, reflejando el dolor y el martirio que sufrió nuestro Señor en su Pasión y Muerte. Un sufrimiento que quedó plasmado en el lienzo que, según la tradición, fue recibido por Santa Mujer Verónica. Se han empleando tonos tenues y oscuros para intensificar el dramatismo y realismo de la obra, resaltando la profunda naturalidad del sufrimiento representado.
Año 2019
Autor: Agustín Ruiz López.
Técnica: Mixta. Acrílico, óleo, grafito e hilos de oro sobre lino natural.
Inspiración: Santa faz de nuestro Señor, interpretando en ella el rostro del Nazareno lebrijano, que mira, en este caso, al frente sobre el color corinto de su propia sangre. Brilla sobre Él la luz de la divinidad con suaves ráfagas de oro metal.
Año 2018
Autor: Francisco Ezequiel Sánchez Romero.
Técnica: Acrílico sobre lino.
Inspiración: El sudor y la sangre de Jesús Nazareno. Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro.
Año 2017
Autor: Carmen Pantuso Romero
Técnica: Acrílico sobre lienzo.
Inspiración: Sencillez y humildad frente al sacrificio por la salvación del pueblo.
Año 2016
Autora: Mª Carmen Romero Muñoz
Técnica: Acrílico sobre lino
Inspiración: He representado la imagen negativa del rostro de Ntro. Padre Jesús Nazareno, inspirada en la transferencia de contacto sobre la tela. La inversión aplicada es únicamente especular (izquierda-derecha, derecha-izquierda), sin usos de claro oscuro respetando lo que he considerado tonalidad original. Mi intención es que se reconociera la Imagen de nuestro Titular, sobre todo por los pequeños “verónicos”.
Año 2015
Autor: Miguel Carrero Calahuche.
Técnica: Óleo sobre paño de lino.
Inspiración: Es una obra que se realizó con estilo realista para que trasmitiera un profundo sentimiento. Esta tela representa el rostro de Jesús en el momento de su tercera caída cuando Santa Mujer Verónica se acerca y enjuga su rostro en el Paño Santo. El rostro se inspira en gran medida en la corona de espinas del Señor del Gran Poder, pues se incluyó un detalle, como es la serpiente en el lado izquierdo de dicha corona. Dicho detalle representa el pecado, el mal, el sufrimiento que nuestro Señor llevó a la Cruz por todos nosotros, para la salvación del mundo. Otras de las cosas que también sirvieron de inspiración fue la madrugada del Viernes Santo, donde por cada esquina se concentran devociones, esperanza y la fe que tanto le pedimos a nuestros Sagrados Titulares.
Año 2014
Autor: María Victoria Gómez de Lara Caro.
Técnica: Grafito y lápiz de color sobre tela de algodón.
Inspiración: Después de ver muchas interpretaciones del paño de Santa Mujer Verónica, la autora se decantó por una figura tranquila y reposada que dejara a un lado tanto sufrimiento y, de esa forma, conseguir un dibujo que pudiese transmitir algo de esperanza.
Año 2013
Autor: Francisco Bertholet Tejero
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Inspiración: Perfil del rostro de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Año 2012
Autor: Antonino Martínez Pacheco.
Técnica: Acrílico sobre lino crudo.
Inspiración: Paño inspirado en la Santa Faz de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Lebrija. Como detalle se observan las tres cruces del calvario en una de sus pupilas.
Año 2011
Autor: Delfín López Dorantes.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Inspiración: El martirio de Jesús camino del calvario.
Año 2010
Autor: Antonio Sobrino Badillo
Técnica: Óleo sobre tela.
Inspiración: El artista quiso plasmar el dolor de Jesús Nazareno, por la vía dolorosa, camino del calvario. Para trasmitir ese dolor se utilizaron colores fríos y oscuros, así como la intensidad del magenta.
Año 2009
Autor: Francisco Moreno Ramirez.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Inspiración: El sufrimiento de un hombre martirizado.
Año 2008
Autor: José Manuel Hermosín Barragán.
Técnica: Acrílico sobre tela.
Inspiración: Vivir y convivir con una familia devota de Nuestro Padre Jesús Nazareno, e intentar conseguir con realismo el rostro del Señor.
Año 2007
Autor: Rafael Vidal Muñoz.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Inspiración: El rostro sereno de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Año 1987
Autor: Augusto Fernández Arana.
Técnica: Óleo sobre seda.
Inspiración: Inspirado en la Santa Faz antigua de Antonia Rodriguez Sánchez de Alva con tintes modernitas.
Año: Desconocido
Autora: Antonia Rodríguez Sánchez de Alva
Pintora lebrijana autora de la Santa Faz más antigua que la Hermandad conserva.
Antonia nació el 19 de mayo de 1835, muriendo el 23 de Enero de 1868, tras el parto de su séptimo hijo, con 32 años. Hija de Antonio Rodríguez Ferrer, médico y cultivador de las buenas letras, natural de Morón de la frontera y de Trinidad Sánchez de Alva y Barahona. Tuvo como influencias a sus dos abuelos, D. Francisco Rodríguez García, catedrático de Filosofía y D. Antonio Sánchez de Alva y Sánchez Pavón, notario y cronista de la villa de Lebrija. Además de ello, participó en su formación el político liberal y humanista D. Miguel Rodríguez Ferrer.
Desde muy temprana edad se interesó por el arte, estando matriculada desde los 12 años hasta los 19 en la Academia de Bellas Artes Sta. Isabel de Hungría, como constató D. José Cortines Pacheco. Para ello residía en Sevilla junto a su hermana, la religiosa Sor Francisca, en el Hospicio de San Luis. Estudió en la Real Academia y en el Museo de la ciudad, copiando obras de los grandes pintores del barroco, según testimonio de familiares cercanos que aún vivían a mediados del s. XX.
En cuanto a las características formales de su pintura responden plenamente a las del momento romántico. Tuvo un talento natural para los retratos, de los que se conservan varios ejemplos notables. También cultivó con asiduidad la pintura religiosa y el paisaje.
En cuanto a pintura religiosa cabe destacar entre sus grandes obras la del monumental S. Cristóbal. Aunque hoy día se encuentra en la Ermita de San Juan de Letrán, su destino inicial fue el tapar la pintura mural del s. XV que se encuentra en la entrada de la Parroquia de Ntra. Sra. De la Oliva. Pintado con sólo 17 años y en 43 días, este lienzo constituyó la carta de presentación monumental de Antonia, conociéndose la pintura como “El San Cristobalón de Antoñita”. La pintura mide 529×273 cm, teniendo una corrección del dibujo a gran escala y una utilización del color muy sorprendente para las circunstancias en las que fue pintado, lo que refuerza la idea de gran pintora que tenemos de ella.
Además de esta pintura, realizó gran número de pinturas religiosas, algunas públicas como las que cuelgan hoy de la sacristía de la mencionada Parroquia como otras en casas particulares que merecen también atención, destacando los crucifijos de alcoba o pinturas de pequeño formato.
Cabe destacar su pintura de Jesús Crucificado que se encuentra en la parte superior del altar de María Santísima de los Dolores en la Capilla Sacramental de San Francisco. Existen dos pinturas iguales, perteneciendo la otra a una colección privada.
En definitiva, y para conocimiento del pueblo de Lebrija, la Hermandad atesora estas dos singulares obras de la insigne artista lebrijana.